En años recientes, la Ciudad de México ha registrado un auge de cafeterías de brujas, muchas de ellas como un espacio agregado a sus centros de estudio sobre hechicería, magia y ocultismo en sus diferentes corrientes, donde la presencia femenina es notoriamente mayoritaria.
Se trata de lugares que se han erigido como punto de encuentro de comunidades que practican la espiritualidad, el misticismo y la comunión con sus creencias en diosas y dioses.
En Explora CDMX nos preguntamos si estos espacios funcionan como lugares seguros y de empoderamiento para las mujeres, y si están influyendo en el avance de la igualdad de género o si solo son una tendencia.
Tessa, directora de Círculo Wicca de México, observa el auge de estos sitios como un “despertar” a otras formas de vivir la espiritualidad y lo místico, y particularmente como un anhelo de paz interior en medio de una megalópolis como la Ciudad de México, donde el estilo de vida es acelerado.

Círculo Wicca de México. Foto: Patricia Alamilla.
Paola Klug, fundadora de la comunidad virtual Brujas Morenas, menciona que la modernidad empuja a las personas a una búsqueda espiritual en lugares donde se sientan seguras, conecten con otras personas que también están en esa búsqueda y donde puedan encontrar caminos más diversificados en comparación con las religiones más convencionales.
Por ejemplo, explica, diversas corrientes de brujería y ocultismo permiten vivir la espiritualidad desde la sexualidad, como la magia sexual. “Ahorita el camino espiritual es muchos más variado como la sociedad, y las religiones [convencionales] no permiten que eso pase”.
En los últimos 15 años se han abierto una decena de cafeterías de brujas en la capital mexicana. Algunas han ido y venido rápidamente, otras han llegado para quedarse por más tiempo.
Entre las que son meramente temáticas están La Ruta de las Brujas, activa en la colonia Moderna desde finales de 2023. Las Brujas Witchcraft, en la colonia San Juan, que en el pasado y por varios años fue un centro de estudio Wicca y druidismo llamada Centro de los Antiguos Misterios.
Entre las cafeterías que funcionan como un espacio adicional de centros de estudio y de rituales están Brujelarre, en Narvarte, y en operación desde principios de 2023; o Círculo de Brujas, en Azcapotzalco, fundado en 2016.
Salem Witch Coffee & Store es quizá una de las cafeterías y escuelas más populares. Se fundó en 2010 y se ubica en la colonia Narvarte.
Café de Hadas y Brujas, que abrió en 2023, pertenece al centro de estudios Círculo Wicca de México, con 26 años de existencia.
Explora CDMX se acercó a la mayoría de estos lugares para solicitar su visión, pero sin una respuesta positiva, con excepción de Círculo Wicca.
Verónica Hernández, su directora y quien tomó el nombre de Tessa como su nombre mágico, inició su escuela hace más de dos décadas como un grupo de mujeres que se reunía en su casa. Su centro de estudios está enfocado en la Magia Celta bajo la tradición Wicca Celta-Faery, y apenas hace tres años abrió su propia cafetería.
La directora de este lugar observa que la mayoría de las personas participantes de su espacio son mujeres y considera que esto responde a que a ellas se les permite la sensibilidad, la intuición y la conexión con la belleza y la naturaleza. En cambio, a los hombres se les niega la libertad de cultivar estas habilidades.
Señala que las mujeres se empoderan en estos espacios -en su caso- desde la espiritualidad femenina que encuentran en ellos.
“Aquí nosotros trabajamos con estos rostros de lo femenino, como la doncella, la virgen, la cazadora, la amante, la esposa, la madre, la guerrera, la bruja, la abuela, la arpía. Y entonces todos esos rostros eres tú”, menciona. “Creo que parte del empoderamiento es mirarte, tener un espacio para auto observarte y descubrir quién eres”, más allá de una etiqueta que alguien más te puso; por ejemplo, el de madre.
Desde ahí, la Wicca abre “una gran posibilidad” para las mujeres al decir: “Tú sigues siendo mujer, sigues conectando con tu feminidad, pero desde muchos rostros, desde muchas posibilidades donde, si tú quieres ser esa guerrera, o quieres ser esa bruja o quieres ser esa sanadora […] tienes estas posibilidades de autoexplorarte, de entenderte, de entender incluso a otras mujeres”.
Tessa -psicóloga y psicoterapeuta transpersonal-, explica también el concepto Wicca, el cual se traduce como “el oficio de los sabios”.
Se trata de un estilo de vida basado en la conexión con la naturaleza, los ciclos del sol y la luna, las estaciones, y propone una tradición con fechas, rituales y formas de llevarlos a cabo.
Conocer y vivir los distintos rostros de la diosa también puede tener un impacto sobre los hombres que participan en esta comunidad, quienes representan una minoría y suelen ser invitados por sus parejas.
Tessa, de acuerdo con su biografía, posee el grado de druidesa de Order of Bards, Ovates and Druids (Orden de Bardos, Ovates y Druidas), una de las organizaciones neodruídicas más grandes y reconocidas del mundo, con sede en Reino Unido.
Tessa explica que su espacio, finalmente, busca ser un lugar de convivencia seguro e incluyente para todas las personas -no solo para las mujeres-, donde puedan ser ellas mismas y conectar. A donde ya acuden incluso familias y donde diversas generaciones, géneros o razas compartan.
Paola Klug fundó Brujas Morenas hace poco más de 5 años. Es escritora autodidacta y experta en temáticas espirituales relativas principalmente a la cultura prehispánica y del México antiguo.
“Cuando yo me meto profundo a lo que es la brujería mexicana -recuerda Klug- me doy cuenta de que, dentro del marco de la brujería colonial, muchas mujeres empiezan a practicar brujería como una forma de defenderse de sus esposos, porque la iglesia no las defendía, obviamente los gobiernos pues eran transitorios, y ellas empiezan a buscar una forma de hacer que los esposos sean menos violentos por medio, por ejemplo, del toloache, de los sesos de burro molidos. O sea, siempre vas a ver el hecho importantísimo de que la brujería también tiene mucho que ver con el sistema de defensa de la mujer. Entonces es nuestra aliada; siempre ha sido nuestra aliada”.
Con respecto a las comunidades actuales donde hay más participación de mujeres y donde destacan ellas como fundadoras, subraya que en la gran mayoría de estos círculos se desdibujan las jerarquías; todo es más horizontal y colectivo, en comparación, nuevamente, con los cultos y religiones convencionales, dirigidos por hombres que se asumen como autoridad y líderes.
Entre los libros de los que Klug es autora se encuentran Grimorio de Brujas Morenas, Rituales de Brujas Morenas y La Ruta de las Brujas. También es creadora de dos oráculos -Mictlán y Tonal-, y del Tarot Canela.
Aunque especializada en la brujería mexicana con raíces prehispánicas, es conocedora e instructora de otras ramas de la magia como la celta. Desde ese lugar comenta que las diferentes mitologías que son abordadas por la hechicería y la magia abonan también a la igualdad de género, pues todas cuentan con deidades femeninas muy fuertes, que sirven como modelos.
Sin embargo, “siento que muchas personas lo quieren aprender muy a la ligera. O sea, quiero aprender a hacer un ritual, pero no me importa de qué cultura viene, por ende, no me importa la deidad en la que creían. Entonces, yo siento que si las personas, hombres o mujeres, se quieren acercar y entender que hay una representación espiritual en las mitologías de mujeres fuertes, de mujeres poderosas, de guerreras, de gobernantes, de abuelitas protectoras, pues sí se tienen que meter de lleno a la mitología”.







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