Niñas 4.0: Violencia en el noviazgo adolescente: señales de alerta

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Tatiana AdalidFoto de
15 de enero 2026
  • Imagen generada por IA

La violencia en el noviazgo adolescente es una realidad mucho más común de lo que solemos admitir. 

Aunque durante años se ha asociado la violencia de género con relaciones adultas, hoy sabemos que muchas conductas violentas comienzan desde las primeras relaciones afectivas, incluso antes de los 18 años.

Celos, control, aislamiento o manipulación emocional suelen normalizarse —e incluso valorarse— como muestras de amor. Sin embargo, estos comportamientos son señales tempranas de una violencia que, si no se detecta a tiempo, puede escalar y tener consecuencias graves.

En Niñas 4.0. Criando Mujeres para el Futuro, conversamos con Ximena Céspedes, fundadora de Fundación Naná, sobre cómo identificar la violencia en el noviazgo adolescente y, sobre todo, cómo acompañar a hijas e hijos sin juzgar, a partir de la información y de redes de apoyo sólidas.

¿Qué es la violencia en el noviazgo adolescente?

La violencia en el noviazgo se manifiesta cuando una persona ejerce control, intimidación o daño —emocional, psicológico, físico o sexual— sobre su pareja. En adolescentes y jóvenes, esta violencia suele ser silenciosa y difícil de identificar, ya que no siempre deja huellas visibles.

La violencia psicológica es la más frecuente y, paradójicamente, la más minimizada. Comentarios que buscan disminuir la autoestima, chantajes emocionales o exigencias constantes pueden pasar desapercibidos tanto para quienes las viven como para los adultos que las rodean.

Cinco señales de alerta que no deben normalizarse

Fundación Naná ha identificado cinco señales clave que es fundamental reconocer a tiempo:

1.-Control disfrazado de cuidado: pedir contraseñas, ubicación constante o pruebas de con quién se está.

2.- Celos desproporcionados: prohibir amistades, actividades o incluso formas de vestir.

3.- Menosprecio y manipulación: hacer sentir culpable a la otra persona por los conflictos.

4.- Aislamiento social: romper vínculos con amigas, amigos o familiares.

5.- Miedo constante: modificar conductas para evitar que la pareja “se enoje”.

Ninguna de estas conductas es una muestra de amor. Todas son alertas.

El papel de madres, padres y cuidadores.

Informar, escuchar sin juzgar, acercar herramientas y construir redes de apoyo son acciones fundamentales para la prevención. Es importante entender que el momento de mayor riesgo para una joven no siempre es cuando permanece en una relación violenta, sino cuando intenta salir de ella.

Por ello, el acompañamiento debe ser constante y consciente, no solo físico, sino también emocional y digital. Hoy, gran parte del control y la violencia se ejerce a través del teléfono y las redes sociales, especialmente en horarios nocturnos, cuando el acompañamiento adulto suele diluirse.

Hablar a tiempo también es proteger

La violencia en el noviazgo adolescente no es un tema incómodo que podamos seguir postergando. Ocurre en nuestras escuelas, hogares y entornos digitales. Detectarla desde las primeras señales puede marcar la diferencia entre una historia que se repite y una vida que se protege.

Hablar de violencia no exagera el problema: lo visibiliza. Y cuando una adolescente aprende a identificar la violencia desde el primer grito —y no hasta el primer golpe—, estamos dando un paso real hacia su bienestar y su futuro.

👉 La entrevista completa con Ximena Céspedes está disponible en el podcast Niñas 4.0. Criando Mujeres para el Futuro. https://open.spotify.com/episode/3y8k6Vm6zSBybl0X58mPJC?si=bddda525e875425f



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Escrito por Tatiana Adalid

Experta en comunicación y reputación corporativa. Actualmente es socia en 27 Pivot y fundadora de la plataforma Niñas 4.0, Criando Mujeres para el Futuro, la cual nace de su compromiso de que las niñas y adolescentes puedan aspirar a un futuro más brillante.


Es corredora y aficionada al ciclismo. Está casada y tiene una hija de 13 años.

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