Miles de madres mexicanas se levantan temprano todos los días, lavan la ropa, cocinan, se bañan y alistan para ir a trabajar, ya que antes de las 7 de la mañana deben dejar a sus hijos en las escuelas.
Según cifras del INEGI, entre 2023 y 2024, en México existen aproximadamente 38.5 millones de mujeres que son madres, de las cuales al menos 3 de cada 10 son jefas de familia. Una labor que no solo tiene un gran aporte económico, sino que también significa una de las bases de la educación en los hogares mexicanos.
Para Silvia Cepeda, madre de dos hijos, ser jefa de familia es “una responsabilidad grande porque hay que llevar todo lo que conlleva el hogar, los hijos, la administración del dinero, la limpieza, mantenimiento, salud, bienestar, obligaciones, todo”, pues aunque cuenta con la ayuda de su esposo, le resulta desafiante organizar el tiempo para las tareas domésticas, laborales y llevar a sus hijos tanto a la escuela primaria como a actividades recreativas.
En 2024, la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) registró un 66.8% de participación en el trabajo doméstico no remunerado, una cifra proveniente de la participación femenina en este tipo de tareas. En contraste los hombres registraron un 33.2%, encontrándose con una diferencia de 33.6%.
A partir de estas cifras con una diferencia considerable, es importante recordar y reconocer el esfuerzo día a día de cada madre mexicana, en especial de las jefas de familia debido a que ellas, al ser la principal fuente de ingresos en su familia, es muy difícil que cuenten con apoyo externo que les aligere la carga de trabajo dentro y fuera de sus hogares.
“Me tocó en una entrevista que me dijeran que una madre soltera da mucha lata porque si se le enferman los hijos, no hay quien los cuide y se piden muchos permisos, entonces por esa razón no me contrataban. [...] ellos no saben cómo nos acomodamos en la vida, yo soy una persona responsable con mi trabajo pero finalmente, unas pagamos por todas”, comenta Sonia Morelos, sustento principal de sus padres y su hija.
Trabajar, para una jefa de familia es tanto un desafío como una necesidad.
Durante el cuarto trimestre del 2023 se encontraban alrededor de 17 millones de madres dentro del mercado laboral, de las cuales el 64.4% se trataban de trabajadoras remuneradas bajo contrato, un 26.9% eran empleadas por cuenta propia, mientras que el 5.3% no recibió ningún pago por su trabajo.
Más de 2 millones de madres afirman tener la necesidad y el deseo por trabajar. Sin embargo, el 54.1% no buscaba trabajo debido a que no tenían quien cuidara de sus hijos, el 11.3% sentía que debido a su edad o aspecto físico le rechazarían de la contratación, tanto que un 7.3% respondió que no había empleo en su localidad o solo trabajaba por temporadas.
El tiempo también supone un obstáculo para algunas madres y la convivencia con sus hijos: “A veces quisiera dedicarle más tiempo, pero pues el ir a trabajar y el hacer el aseo en la casa, pues no te da la vida”, menciona Blanca Ángeles, madre soltera a cargo de una niña.
La Encuesta Nacional para el Sistema de Ciudadanos (ENASIC) del 2022 del INEGI, exhibe datos acerca de la convivencia madre-hijo en los hogares, la cual destaca que en hogares con menores de 18 años, el 87.6% de las mujeres declararon ser quienes pasan mayor tiempo al cuidado de sus hijos y a un 50.2% le gustaría pasar menos tiempo en el trabajo para dedicarlo a convivir con ellos.
Si bien ser una mujer jefa de familia en México no es sencillo, existe en ellas la motivación constante para despertarse por las mañanas todos los días.
Así como Silvia, quien comenta: “que es mejor sentirse la prioridad los hijos y estar siempre al pendiente de ellos y obviamente mejorar cada día para tener un mejor recurso y que ellos vivan mejor.”









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